En el entorno empresarial la cultura asume un papel importante al imponer las reglas y pautas sobre el quehacer individual dentro de la empresa, en donde cada sujeto vive en relación con otros y en parte esa interrelación hace que la empresa y su desarrollo se refleje dentro de la sociedad; en tal sentido el fenómeno cultural es posible a través de la comunicación en diversos ámbitos tales como: a nivel personal, grupal, organizacional y social.
La cultura organizacional consiste en el conocimiento de los
trabajadores dentro de la empresa, de cómo pueden y deben comportarse y qué es
lo que está aceptado o no dentro de la misma. El comportamiento de los
individuos refleja la eficiencia y eficacia al momento de desempeñar una tarea
específica. La manera de actuar del personal crea la cultura, sus
características personales son un factor importante para conocer su desempeño
laboral, mencionamos además que el punto clave para lograr una buena cultura organizacional
es la comunicación ya que a través de este logramos intercambiar novedades,
experiencias, ideas, etc. generando un desarrollo corporativo a favor de la
empresa es decir, para su éxito y reconocimiento.
El fenómeno de la comunicación dentro de una empresa a lo largo de su
trayectoria tomando en cuenta sus distintas perspectivas, enfoques y prácticas
que se constituyen en el proceso por medio del cual se producen, se circulan y
se procesan mensajes envolviendo a todos los elementos de la información
Existen distintos tipos de formas culturales que se desarrollan conforme
a la naturaleza y necesidades de cada organización, el fenómeno de la cultura
corporativa puede ser comprendido en la empresa desde los siguientes
componentes de su naturaleza, tales como: 1
- Es una creación comunicacional
- Se recrea en las motivaciones
- Es una construcción histórica
Además cuando una empresa tiene una cultura corporativa fuerte, la
administración y gestión estratégica de la misma impulsa en gran medida a
motivar y estimular a los trabajadores respecto al logro de los objetivos y
valores inspiradores, entregando a su vez recompensas tangibles e intangibles a
quienes actúan conforme a los principios culturales que mueven a la organización
hacia el logro de los objetivos.
Una cultura corporativa fuerte está generalmente vinculada a la integración de todo su personal en torno a objetivos y valores comunes; aquí mencionando la importancia de una buena comunicación la cual ayuda a socializar ideas, aptitudes y conocimientos los mismos que impulsen el desarrollo de la sociedad. 2
Tanto la cultura y la comunicación siempre van estar de la mano
porque para tener una buena cultura al momento de expresarse, hay que
siempre primero tener una buena comunicación y para eso hay que estar bien
informados.
La relación entre cultura y comunicación es paradójica y a menudo
incomprendida en nuestra sociedad contemporánea. No hay cultura socialmente
existente que no tenga, unido a ella, un plan de difusión y, por tanto, una
comunicación constante ante determinados sectores sociales, por pequeños que
estos sean. Así, también es difícil pensar una comunicación que no tenga
aspectos creativos y deje de transmitir valores de cultura, de identidad
FUENTE BIBLIOGRÁFICA:
- 1 GARRIDO Francisco Javier, Comunicación Estratégica, Ediciones
Gestión 2000, España


